Representantes de diversos sectores productivos de México comparecieron ante diputados para solicitar la reconsideración de la miscelánea fiscal contenida en el Paquete Económico 2026. Los líderes empresariales advirtieron que los cambios propuestos, que incluyen aumentos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), modificaciones a la Ley Federal de Derechos y al Código Fiscal de la Federación (CFF), provocarán pérdida de empleos, mayor inflación y daños a la economía familiar.
Juan Carlos Souza, de la Alianza por el Valor Estratégico de las Marcas, señaló que la propuesta de compartir información de clientes de plataformas digitales con la autoridad fiscal no garantiza la protección de datos personales. Por su parte, José Luis Urrutia, representante de la industria de polvos para preparar aguas frescas, consideró que el IEPS debe ser proporcional al 12% para no penalizar a sectores vulnerables.
Oliver González Sánchez, de la Asociación Rural de Interés Colectivo de Productores de Tabaco, afirmó que un aumento al impuesto afectaría drásticamente a 15 mil productores, nueve mil hectáreas y pondría en riesgo el trabajo de 15 mil migrantes e indígenas. Laura Martínez, de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles, pidió que se les incluya nuevamente como intermediarios para la repatriación de capitales.
Raúl Rodríguez, de Canacintra, propuso un IEPS diferenciado para bebidas endulcorantes con una estrategia integral. Orlando Pérez, de la Asociación Mexicana de Entretenimiento y Videojuegos, advirtió que el impuesto obstaculizará el crecimiento de la industria, limitará la creatividad y fomentará la piratería. Jesús Carrillo, de Garantías AC, aseguró que el paquete fiscal afectará a todos los contribuyentes y empresas, y criticó que se castigue a quienes recurren al juicio de nulidad.
Andrés Zentella, de Coparmex, anticipó que el IEPS afectará la certeza jurídica del T-MEC. Omar Torres, de la embotelladora El Jarocho, pidió no castigar a la industria de productos no calóricos. Guillermo Zamarripa, de Amafore, solicitó mantener cuotas fijas para la supervisión de las Afores. María José Medina, de la industria de software de entretenimiento, señaló que gravar videojuegos violentos no es efectivo frente a los controles parentales.
Lucía Hernández, de Genomma, acusó que el IEPS a endulcorantes penaliza avances en ciencia y salud. Emilio Fueyo, del Centro de Estudios del Sector Privado, manifestó que subir la tasa no resolverá el problema de fondo. Jesús Lucatero, de la Cámara de Industrias Alimenticias, consideró que el IEPS equivale a un impuesto al campo. Claudia Ramírez, de Canirac, anticipó que afectará a restauranteros y comensales. Camilo Montes, de la Asociación Latinoamericana de la Industria de Alimentos y Bebidas, expresó que los impuestos no son “balas de plata”.



