Con un precio estimado de 150,000 pesos, el vehículo eléctrico mexicano Olinia ha captado la atención por su promesa de ser uno de los más accesibles en el país. Sin embargo, al compararlo con modelos comerciales como el JAC E10X o el Geely EX2, las diferencias van más allá del costo. Mientras estos últimos funcionan como automóviles eléctricos convencionales, Olinia fue diseñado para una movilidad local de baja velocidad y requerirá una regulación propia para circular legalmente.
Precio y prestaciones básicas
Olinia se ofrece por 150,000 pesos, muy por debajo de los 371,000 pesos del JAC E10X y los 389,900 pesos del Geely EX2. Sin embargo, esta diferencia de más de 220,000 pesos refleja capacidades distintas.
- Potencia: Olinia entrega 13.5 kW (unos 18 HP), frente a los 60 HP del JAC y 114 HP del Geely.
- Autonomía: Olinia alcanza más de 125 km por carga; el JAC llega a 301 km y el Geely a 395 km.
- Batería: Olinia tiene 14.7 kWh, mientras que el JAC cuenta con 31.4 kWh y el Geely con 39.4 kWh.
- Capacidad: Olinia puede llevar hasta 6 ocupantes, mientras que los otros dos tienen capacidad para 5.
Usos y capacidades
El JAC E10X y el Geely EX2 fueron diseñados como automóviles convencionales, capaces de circular por vías rápidas y carreteras, realizando trayectos interurbanos. En cambio, Olinia se concibió para recorridos cortos dentro de colonias, barrios o comunidades, con velocidades limitadas.
Seguridad y tecnología
Los modelos comerciales incluyen frenos ABS, control electrónico de estabilidad, monitoreo de presión de neumáticos y bolsas de aire, cumpliendo con la normativa mexicana. Olinia, al no estar diseñado bajo esos estándares, requiere una regulación especial. En tecnología, JAC y Geely ofrecen sistemas de infoentretenimiento modernos, mientras que Olinia apuesta por una configuración más sencilla.
Regulación: la clave de la diferencia
La NOM-194-SE-2021 exige a los vehículos ligeros nuevos (entre 400 y 3,857 kg) dispositivos como frenos ABS, ESC, TPMS, bolsas de aire y anclajes para sillas infantiles, además de pruebas de impacto. Cumplir con esto eleva los costos de producción. Roberto Capuano, responsable del proyecto Olinia, señala que el vehículo fue concebido como un "vehículo de barrio" para velocidades de hasta 50 km/h, por lo que aplicar los mismos requisitos que a un auto convencional dificultaría mantener el precio de 150,000 pesos.
Por ello, el gobierno mexicano trabaja en una categoría regulatoria específica, inspirada en las categorías europeas L6 y L7 o en los Kei Cars japoneses. Si se concreta, Olinia podrá comercializarse bajo reglas distintas, lo que explica su bajo precio pero también sus limitaciones frente a modelos como el JAC E10X y el Geely EX2.



