La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ajustó a la baja los estímulos fiscales aplicados a los combustibles en México para la semana del 13 al 17 de abril de 2026, lo que implicará un mayor pago de impuestos por parte de los consumidores, especialmente en la gasolina regular.
De acuerdo con lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), el estímulo al diésel será de 80.35 por ciento, mientras que para la gasolina regular o Magna se ubicará en 26.97 por ciento. La gasolina mayor o igual a 91 octanos y combustibles no fósiles tendrá un estímulo de 8.90 por ciento.
Este ajuste significa que el gobierno federal absorberá una menor proporción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), trasladando una mayor carga fiscal a los usuarios. Las cifras reflejan un ligero incremento en el impuesto para los conductores en comparación con la semana previa, del 4 al 10 de abril, cuando los apoyos eran mayores.
La reducción en los estímulos coincide con un entorno global más estable para los mercados energéticos. Tras una tregua en el conflicto en Irán, disminuyeron las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, permitiendo la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Esta normalización en el flujo de crudo contribuyó a moderar los precios internacionales, reduciendo la necesidad de mantener altos subsidios en México.
El diésel continúa siendo el combustible con mayor apoyo gubernamental, debido a su relevancia estratégica en la economía nacional. Cualquier variación en su precio impacta directamente en los costos logísticos, lo que eventualmente puede traducirse en aumentos en bienes y servicios para el consumidor final.
Para los automovilistas, un menor estímulo implica pagar más impuestos por litro, aunque esto no necesariamente se traduce en aumentos abruptos en el precio final, ya que intervienen otros factores del mercado. No obstante, especialistas advierten que si la tendencia de reducción en los apoyos continúa, podría reflejarse gradualmente en el gasto de transporte de familias y empresas.



