A más de dos meses del derrame de hidrocarburo en el sur de Veracruz, la playa de Coatzacoalcos presenta nuevamente acumulaciones de sargazo mezclado con chapopote. El reciente paso de un frente frío provocó que el oleaje arrastrara estos residuos a la orilla, evidenciando que la contaminación persiste.
Durante un recorrido por la zona centro de la costa, se observaron restos de crudo de diversos tamaños, incluyendo una pieza sólida mayor que una mano humana. Esto confirma que el material sigue en el ecosistema marino y es llevado a la arena con cambios climáticos.
Visitantes como Emmanuel lamentaron el estado de la playa, mientras que estudiantes como Pedro exigieron políticas ambientales más estrictas y una respuesta no solo reactiva de las autoridades.
La limpieza ha sido mínima: solo tres trabajadores de una empresa contratada por Pemex realizaron labores en una pequeña fracción del área afectada, dejando la mayor parte de los residuos tóxicos expuestos. Los ciudadanos temen que estos eventos recurrentes dañen el turismo y la salud del ecosistema.



