El Olinia, el proyecto de movilidad eléctrica del gobierno federal, no está diseñado para circular en carretera. Con una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora, este vehículo se enfoca en traslados dentro de colonias y zonas céntricas, donde no se requiere alta velocidad. Así lo explicó su coordinador, Roberto Capuano, quien detalló que el límite de velocidad es una decisión de diseño que define su alcance.
El vehículo puede transportar entre dos y cuatro personas, y está pensado como una alternativa más accesible frente a motocicletas o transporte público, con un enfoque en menor costo y mayor seguridad. Además del transporte personal, el proyecto contempla su uso en reparto de última milla, aprovechando su bajo costo operativo y facilidad de desplazamiento en distancias controladas.
El precio del Olinia no será de 90,000 pesos como se planteó inicialmente, sino que rondará los 150,000 pesos, con la intención de mantenerse por debajo de los vehículos más accesibles del mercado, como Kwid, Aveo o March, que se ubican entre 220,000 y 290,000 pesos. Una parte clave del costo es la batería, que representa alrededor del 40% del total. Para reducir la dependencia externa, el proyecto contempla una planta propia financiada por la Secretaría de Energía, con capacidad de producción de hasta 150 megawatts-hora por turno.
El Olinia será presentado como prototipo antes del Mundial de Futbol de 2026 en Ciudad de México, pero ese modelo no estará disponible para compra. La producción en serie comenzará después, con las primeras unidades previstas para el primer semestre de 2027. El proyecto responde a que alrededor del 70% de la población en México vive en ciudades, donde se concentra la demanda de movilidad.



