La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha advertido que el Caribe mexicano podría enfrentar una temporada récord de sargazo en 2026, según proyecciones basadas en datos satelitales y modelos oceánicos. La acumulación de esta macroalga, impulsada por fenómenos naturales y cambios en las corrientes, representa un desafío sin precedentes para los estados costeros.
En Quintana Roo, la actual temporada ha encendido alarmas en playas como Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Cozumel, donde han llegado toneladas de algas. Durante el inicio de 2026, las autoridades han recolectado unas 178,01 toneladas en municipios clave, mediante un despliegue que incluye barreras de contención, las cuales se retiran temporalmente durante frentes fríos para mantenimiento.
El impacto del sargazo trasciende lo ambiental: afecta la economía turística y la salud pública. La descomposición de la macroalga libera sulfuro de hidrógeno, un gas que causa molestias respiratorias y malos olores, mientras que la reducción de oxígeno en el agua daña arrecifes de coral y praderas marinas. Imágenes satelitales de mayo de 2025 mostraron una biomasa récord de 38 millones de toneladas entre África y el Caribe, según la Universidad del Sur de Florida y la NASA.
El sector turístico enfrenta dificultades adicionales: las reservas para primavera podrían verse afectadas si no se logra una gestión eficiente. Los costos de limpieza y contención ascienden a millones de dólares, mientras que las actividades acuáticas y la experiencia del visitante se ven comprometidas. En 2025, la recolección alcanzó 92 mil 783 toneladas, una cifra sin precedentes.
La respuesta institucional depende de la colaboración entre la Secretaría de Marina, la SEMARNAT, el Gobierno del Estado y la sociedad civil. Reuniones técnicas con el Centro Estatal de Monitoreo Ambiental y el Instituto Oceanográfico del Golfo y Mar Caribe han mejorado la emisión de boletines y el seguimiento satelital. Las acciones preventivas y el mantenimiento de equipos son esenciales para anticipar el despliegue durante condiciones adversas.



