Los pensionados bajo la Ley del Seguro Social de 1973, que cotizaron antes del 1 de julio de 1997, pueden recibir un monto adicional a su pensión base si tienen dependientes económicos registrados, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Este beneficio, llamado asignaciones familiares, busca apoyar a quienes tienen a su cargo cónyuge, hijos o padres.
El aumento se calcula como un porcentaje sobre la pensión mensual base y varía según el tipo de beneficiario. Por ejemplo, por esposa se añade un 15%; por cada hijo menor de 16 años o incapacitado, un 10%; y por cada hijo mayor de 16 años estudiante, un 10% hasta los 25 años. También se puede incluir a los padres si dependen económicamente del pensionado, con un 10% por cada uno.
Estos porcentajes son acumulables, por lo que un pensionado puede recibir varios incrementos simultáneamente si tiene varios dependientes. El monto final depende del total de cargas familiares reconocidas y de la pensión base.
Para acceder al beneficio, es necesario que los dependientes estén registrados ante el IMSS y que el pensionado compruebe la dependencia económica. El incremento no se otorga de forma automática, por lo que se debe solicitar ante el instituto.



