El kiwi, una fruta rica en antioxidantes, vitamina C y fibra, puede ser un aliado para mejorar la calidad del sueño si se consume antes de acostarse. Un estudio publicado en la National Library of Medicine de Estados Unidos, realizado con atletas de alto rendimiento, encontró que comer dos kiwis antes de dormir durante cuatro semanas mejoró significativamente el descanso y la recuperación, así como el equilibrio del estrés.
El doctor Raj Dasgupta, especialista en medicina del sueño, explica que el kiwi contiene serotonina, un precursor de la melatonina, hormona que regula el ciclo sueño-vigilia. Además, su aporte de folato (vitamina B) puede ayudar a corregir deficiencias que causan insomnio. La fibra dietética del kiwi también favorece la salud intestinal y reduce la inflamación, contribuyendo a un mejor descanso.
Contrario al mito de que cenar fruta engorda, la Academia Española de Nutrición y Dietética señala que las frutas como el kiwi tienen pocas calorías y alto contenido de agua, por lo que no es negativo consumirlas por la noche. El kiwi tiene un índice glucémico bajo, lo que lo hace adecuado para personas con diabetes, y su efecto saciante puede apoyar el control de peso.
Además, sus antioxidantes combaten los radicales libres y reducen el riesgo de enfermedades como hipertensión, obesidad y trastornos intestinales. Sin embargo, se recomienda incorporarlo a la dieta bajo supervisión médica o de un profesional en nutrición.



