Especialistas en materia electoral advirtieron que la reforma electoral anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum debe enfocarse en reducir el financiamiento público a los partidos políticos, pero sin eliminar a los diputados y senadores plurinominales, ya que ello afectaría la pluralidad y la calidad del debate legislativo.
Eduardo Huchim, exconsejero del entonces Instituto Electoral del Distrito Federal, señaló que el dinero público no ha mejorado a los partidos, sino que ha creado “pandillas de vividores”. Por ello, consideró necesaria una reducción del financiamiento público “casi a cualquier precio”. En tanto, Fernando Dworak, especialista en el Poder Legislativo, subrayó que la reforma debe incluir estrictos controles sobre ingresos y gastos, así como medidas contra el lavado de dinero.
Huchim indicó que el gasto electoral en México es excesivo y que el INE ha “nadado en la abundancia”, por lo que se requiere racionalizar el gasto en materiales electorales, donde unas pocas empresas forman un oligopolio que encarece los procesos. Dworak añadió que el financiamiento público se ha vinculado a una base poblacional creciente desde 2007, y que los partidos no ejercen los recursos de manera transparente, además de que ingresa dinero no acreditable en efectivo a las campañas.
Ambos expertos coincidieron en que la reforma no debe eliminar a los legisladores plurinominales, aunque reconocieron que la figura ha sido pervertida para colocar a familiares de dirigentes. Huchim afirmó que “de ninguna manera deberían eliminarse”, pues garantizan la representación de minorías.
La iniciativa de reforma constitucional se elabora en la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral y será presentada por Sheinbaum en enero al Congreso, para su discusión a partir del 1 de febrero.



