El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendió este miércoles el derecho de México a imponer aranceles a productos chinos, argumentando que buscan corregir condiciones de competencia desigual para la industria nacional. La declaración se dio tras el anuncio de Beijing de abrir una investigación sobre dichas medidas.
Durante la 82 Asamblea Anual de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (Caintra), Ebrard explicó que los aranceles se aplicaron en sectores como textiles, calzado y acero, donde los productores mexicanos enfrentan desventajas frente a importaciones chinas con precios artificialmente bajos. Puso como ejemplo el acero chino, que llega a México a 150 dólares por tonelada, y señaló que estos productos no pagan las mismas cargas o reciben subsidios relevantes.
El funcionario afirmó que la medida es legítima conforme a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y recordó que China también ha recurrido a estos instrumentos. “Pusimos aranceles para que el piso, que está muy disparejo, a favor de estas empresas empiece a emparejarse. Ese es un derecho que México tiene”, sostuvo.
En el ámbito bilateral, Ebrard indicó que México podrá alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos incluso sin la revisión formal del T-MEC, gracias a su posición preferente. Señaló que la semana pasada se realizó la primera ronda formal de conversaciones con cuatro mesas de trabajo, enfocadas en elevar la producción regional y reducir la dependencia de Asia en insumos estratégicos, especialmente farmacéuticos.
El secretario también expresó el rechazo de México a los aranceles impuestos por Estados Unidos y a los cambios constantes de reglas, que generan incertidumbre y frenan la integración regional. No obstante, destacó que el 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos no pagan aranceles, lo que coloca al país en “la mejor situación del mundo” para negociar.



