La Cámara Baja de Estados Unidos aprobó sancionar a los buques que utilicen puertos confiscados en Quintana Roo, como respuesta a la decisión del Gobierno mexicano de retirar el control de la terminal a la empresa Vulcan Materials.
La medida afecta directamente al puerto de Calica, ubicado en el municipio de Solidaridad, el cual era operado por la firma estadounidense. La sanción busca presionar a México para que revierta la expropiación de las instalaciones portuarias.
La resolución fue aprobada en la Cámara Baja como parte de un paquete de medidas contra países que, según Washington, vulneran inversiones de empresas estadounidenses. Vulcan Materials había denunciado que la expropiación violaba el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El gobierno mexicano, por su parte, ha defendido la acción como un acto de soberanía nacional, argumentando que la concesión del puerto había sido otorgada de manera irregular. La disputa legal continúa en tribunales internacionales.



