Activistas y comunidades indígenas interrumpieron la inauguración de la planta de metanol Pacífico Mexinol en Sinaloa, logrando que el gobernador Rubén Rocha detuviera el proyecto.
La protesta se debió a la falta de una consulta previa legal a las comunidades indígenas, requisito que no fue cumplido por la empresa.
El gobernador Rocha ordenó frenar la obra hasta que se realice la consulta correspondiente, en apego a los derechos de los pueblos originarios.
La planta de metanol, ubicada en el puerto de Topolobampo, había generado controversia por posibles impactos ambientales y sociales.



