BBVA México proyectó que este año el ingreso por remesas a México ascenderá a 61 mil millones de dólares, lo que representa una caída anual de 5.8 por ciento. De cumplirse, sería la primera disminución desde 2013, según datos del Banco de México. Las remesas se han desacelerado desde 2022 y en 2024 apenas crecieron 2.3 por ciento.
Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, atribuyó el freno a la debilidad del mercado laboral estadounidense, menor ingreso de migrantes mexicanos y el tipo de cambio. Señaló que una recuperación depende del mercado laboral de EU y de las políticas comerciales de Trump. Si se imponen aranceles altos, no prevé una recuperación en los próximos cuatro años.
Serrano descartó que la baja del 5.6 por ciento en el primer semestre sea completamente por políticas migratorias de Trump, ya que en países como Guatemala, El Salvador y Honduras las remesas aumentaron. Consideró improbable una deportación masiva por el impacto económico que generaría, incluyendo inflación en EU.
El experto alertó que estados como Chiapas, Guerrero, Michoacán, Zacatecas y Oaxaca, donde las remesas representan más del 10 por ciento del PIB, serían los más afectados. A nivel nacional, las remesas equivalen al 3.4 por ciento del PIB, una dependencia baja.
Respecto a acusaciones de lavado de dinero contra instituciones financieras mexicanas, Serrano afirmó que ninguna autoridad estadounidense ha señalado a las remesas como vehículo de actividad ilícita. Subrayó que la mayoría de los envíos son legítimos y que el aumento desde 2021 se debió al fortalecimiento del mercado laboral en EU.



