El precio del kilo de tortilla a granel en zonas urbanas de México promedió 23.7 pesos en marzo, según el monitoreo del Inegi en 55 ciudades. Sin embargo, en localidades del norte como Mexicali, Hermosillo y Ciudad Acuña, el precio llegó a 35 pesos, evidenciando una disparidad regional extrema.
Homero López García, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, advirtió que el kilo podría aumentar entre dos y cuatro pesos en las próximas semanas. El incremento se debe al alza de 450 pesos por tonelada de harina de maíz anunciada por Maseca para el 15 de abril, lo que equivale a unos 25 centavos por kilo.
López García señaló que existe un rezago acumulado en costos como gas, fletes, papel grado alimenticio y refacciones, además del incremento de hasta tres pesos por litro en gasolinas. También mencionó la necesidad de ofrecer mejores sueldos para atraer trabajadores frente a las transferencias gubernamentales.
El líder del CNT denunció la competencia desleal de tortillerías informales que no pagan impuestos, luz, seguro social ni cuentan con licencias de Cofepris o Protección Civil. Estos negocios pueden vender el kilo hasta en 18 pesos, mientras que las formales tienen costos de producción de 25 pesos con harina de maíz y 22.15 con maíz nixtamalizado.
López García estimó un déficit del 16% en los precios actuales, por lo que el ajuste final al consumidor sería de dos a cuatro pesos, afectando especialmente a la Ciudad de México, Estado de México y otras zonas donde el kilo se vende entre 22 y 24 pesos. El Consejo Nacional de la Tortilla solicitó al gobierno federal combatir el comercio desleal para mantener precios accesibles.



