Las inmobiliarias que operan en Naucalpan acumulan una deuda de 100 millones de pesos con el municipio, correspondiente a contribuciones no pagadas. Ante esta situación, el gobierno local propuso un esquema de facilidades administrativas para que las empresas regularicen su situación financiera.
La iniciativa municipal contempla que las inmobiliarias aporten los recursos adeudados a un fideicomiso destinado a obras de mitigación. Sin embargo, vecinos de diversas colonias se oponen a esta medida, argumentando que no garantiza el pago efectivo y que las empresas deben cumplir con sus obligaciones sin condiciones.
Los residentes señalan que las inmobiliarias han evadido sus responsabilidades durante años, generando afectaciones en la infraestructura urbana. Por ello, exigen que el ayuntamiento cobre la deuda de manera directa y no mediante acuerdos que consideran benéficos para las compañías.
El conflicto refleja la tensión entre el desarrollo inmobiliario y las necesidades de la comunidad, mientras el gobierno busca alternativas para obtener los recursos sin paralizar las obras en el municipio.



