Homenaje en el Palacio de Bellas Artes
El bailarín y coreógrafo mexicano Guillermo Arriaga (1926-2014) recibió un homenaje en el Palacio de Bellas Artes con motivo del centenario de su nacimiento. La ceremonia marcó el inicio de un programa conmemorativo que incluirá una exposición fotográfica en el Teatro de la Danza y el remontaje de su obra emblemática Zapata.
Recuerdos de quienes lo conocieron
Carmen Correa, ex bailarina de la Compañía Nacional de Danza (CND) que trabajó bajo la dirección de Arriaga, lo describió como “un tejedor de la red comunicante entre generaciones de artistas de la danza, pero también de las artes plásticas y visuales, la música, las letras y el teatro”. Agregó: “Para mí, Guillermo siempre fue amable, generoso, antisolemne, poético, ameno, con un gran sentido del humor, con una sencillez en el ejercicio de su cultura exuberante, curioso, investigador, imaginativo y creador desenvuelto, desenfadado y amigo”.
Trayectoria y legado
Arriaga es autor de coreografías como El sueño y la presencia, Antesala, La balada mágica, Cuauhtémoc, Romances y Zapata, estrenada en 1953, donde convirtió al caudillo en una imagen corporal de lucha, dolor, tierra y memoria. Su nombre ocupa un lugar en la historia de la danza moderna mexicana, no solo por sus obras escénicas, sino también por su labor institucional y su defensa de la memoria de la danza. Su encuentro con esta disciplina ocurrió a finales de los años 40, cuando conoció a la coreógrafa y bailarina Waldeen, y Arriaga encontró en el cuerpo una forma de expresión artística, política y poética.
Participantes en el homenaje
En el homenaje participaron la investigadora Margarita Tortajada, el bailarín y coreógrafo Rodrigo González y la titular del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Alejandra de la Paz, según informó la institución.
Próximas actividades conmemorativas
Como parte del programa, se anunció la apertura de una exposición fotográfica en el Teatro de la Danza, así como el remontaje de Zapata, una de las obras más representativas de Arriaga, que reafirma su legado en la danza mexicana.



