Ramón Ayala, conocido como el “Rey del Acordeón”, rompió en llanto durante una conferencia de prensa en Texas, donde su equipo legal respondió a la demanda civil presentada por exmúsicos de su agrupación contra su hijo, Ramón Ayala Jr., por presunto acoso sexual, hostigamiento y abuso de poder. El cantante evitó declaraciones directas, pero mostró visible afectación emocional.
La demanda fue interpuesta por cuatro exintegrantes de Ramón Ayala y sus Bravos del Norte en Estados Unidos, quienes acusan a Ramón Ayala Jr. de agresiones sexuales, conductas inapropiadas durante giras y persecución laboral. También incluyeron a Ramón Ayala por presunta omisión ante denuncias internas.
El abogado Ray Thomas, representante legal del cantante, calificó las acusaciones como un intento de extorsión económica, señalando a Toby Buzbee como presunto responsable. La defensa describió la convivencia en giras como un ambiente de bromas, comparándolo con el programa Jackass.
El caso salió a la luz en febrero de 2026, cuando un exempleado identificado como John Doe presentó una demanda en el condado de Hidalgo, Texas, por abusos ocurridos entre 2024 y 2025. La abogada Crystal de Toro busca una reparación económica superior a los 25 millones de dólares.
Previamente, Ramón Ayala difundió un comunicado en redes sociales asegurando que “la verdad saldrá a la luz a través del debido proceso legal” y acusó a algunos sectores de intentar construir una narrativa negativa contra su familia.



