El presidente del Museo del Louvre, Christophe Leribault, declaró este miércoles ante una comisión del Senado que el museo más visitado del mundo está "al límite" y necesita una millonaria renovación. "Sus equipos, sus infraestructuras están llegando al final de un ciclo", afirmó, señalando que el robo de varias joyas de la Corona el 19 de octubre evidenció las fallas de seguridad y los retrasos en la modernización.
El plan de renovación, anunciado a principios de 2025 por el presidente Emmanuel Macron, incluye una nueva entrada y una sala subterránea para exhibir La Gioconda, con un costo estimado de 660 millones de euros (765 millones de dólares) de un total de mil millones (1,160 millones de dólares). Leribault indicó que estos 660 millones deben financiarse mediante mecenazgo, y que cerca de la mitad (300 millones de euros) provendría de la explotación de la marca del Louvre en Abu Dabi.
En cuanto a la seguridad, el presidente del museo aseguró que se están atendiendo las urgencias y que en enero de 2027 se pondrá en marcha un nuevo sistema de videovigilancia perimetral. "Instalamos urgentemente algunas cámaras adicionales en lugares neurálgicos", explicó, aunque advirtió que no se puede crear una red completa sin reforzar la estructura técnica.
Leribault reconoció que "la herida del robo y el trauma de los meses que le siguieron siguen siendo muy intensos" en el museo, que recibió nueve millones de visitantes el año pasado. El plan global de renovación busca modernizar las infraestructuras vetustas y mejorar la accesibilidad, enfrentando un "muro de inversiones" que el museo debe superar.



