La victoria de la selección de España sobre Bélgica en los cuartos de final del Mundial 2026 atrajo a múltiples celebridades al SoFi Stadium en Inglewood, California. La cercanía del estadio con Los Ángeles facilitó la presencia de actores, músicos y creadores de contenido en los palcos.
Estrellas de Hollywood apoyan a España
Los actores españoles Javier Bardem y Penélope Cruz lideraron la delegación de famosos que apoyaron a la escuadra ibérica. Ambos portaron playeras de España durante todo el partido y festejaron intensamente las acciones del equipo europeo. Javier Bardem lució una camiseta con el dorsal número 26, perteneciente al delantero Borja Iglesias, quien le regaló la prenda al actor cuando coincidieron durante la concentración previa del equipo nacional.
El actor Brad Pitt observó el encuentro desde uno de los palcos principales, vistiendo una playera de la selección de Estados Unidos. El aclamado director de cine Ridley Scott también ocupó un asiento en la zona VIP del estadio californiano.
Música y redes sociales en las gradas
El cantante Noel Gallagher, exintegrante de la banda Oasis, acudió al estadio para disfrutar del duelo eliminatorio. Su presencia generó comentarios entre los seguidores, especialmente tras los recientes eventos que involucraron a su hermano Liam Gallagher en polémicas con aficionados mexicanos en redes sociales. Noel Gallagher mantiene distancia con la selección inglesa debido a sus raíces irlandesas por parte de su madre.
El influencer Speed apareció en la tribuna vistiendo una playera que combinaba los escudos de Bélgica y España. El joven creador de contenido optó por esta vestimenta dividida tras ser acusado de generar "mala suerte" a los equipos que apoyaba, ya que cada conjunto cuya camiseta vestía terminaba eliminado del torneo. Para evitar arruinar el destino de alguna de las dos escuadras, decidió no tomar partido y portó ambos emblemas.
Impacto mediático del Mundial en Estados Unidos
El cruce futbolístico demostró el poder de convocatoria del Mundial 2026 en territorio norteamericano. La convergencia de estrellas del cine europeo, leyendas de Hollywood, íconos de la música británica y fenómenos de las redes sociales transformó un partido de cuartos de final en un evento de la cultura pop. Los aficionados disfrutaron del espectáculo en la cancha, mientras la prensa registró cada movimiento en los palcos.



