Una noche mágica en Los Ángeles
La cantante estadounidense Katy Perry se robó el show durante la ceremonia de inauguración del Mundial 2026, celebrada en el emblemático estadio de Los Ángeles. La artista californiana encendió el campo con una presentación musical de impacto global, acompañada por el talentoso niño noruego Tius Luka, de apenas 10 años. Juntos interpretaron el tema oficial del torneo, "Wonder", ante miles de aficionados que corearon cada nota.
El espectáculo comenzó justo después del calentamiento de la selección de Estados Unidos. Katy Perry apareció en el círculo central del campo, iluminada por un imponente juego de luces, luciendo un vestido plateado diseñado para reflejar la iluminación del estadio. Tomó de la mano a Tius Luka, desatando una ovación ensordecedora del público.
La participación especial de Jason Sudeikis
El actor Jason Sudeikis, conocido mundialmente por su papel de Ted Lasso, fue el encargado de guiar el desfile de apertura. Las 48 banderas de los países participantes rodearon a los artistas, creando un marco visual imponente mientras sonaba la melodía oficial.
Un prodigio noruego en el centro del campo
Tius Luka, originario de Noruega, se ha ganado una enorme popularidad en redes sociales, especialmente en Instagram, donde sus versiones de canciones de artistas consagrados —incluyendo varios éxitos de Katy Perry— acumulan millones de reproducciones. La FIFA detectó este fenómeno viral y lo invitó a participar en la ceremonia. Su identidad se mantuvo en secreto hasta el momento de la presentación, y su química con Katy Perry fue natural y emotiva.
El dueto marcó el final del segmento de entretenimiento, dando paso a los actos protocolarios. El público reconoció el talento del joven con prolongados aplausos, y la presentación se convirtió en tendencia mundial en redes sociales.
El patriotismo estadounidense cierra la fiesta
El comité organizador remató la inauguración con la interpretación del himno nacional de Estados Unidos a cargo del dúo de música country Dan + Shay. Su versión potente resonó en cada rincón del estadio, conmoviendo a los miles de fanáticos locales. Las cámaras capturaron a los jugadores de la selección estadounidense formados en línea recta sobre el césped, emocionados. Tras el himno, el árbitro central recibió la señal para dar inicio al primer partido del Mundial 2026.
La ceremonia combinó precisión técnica, brillo visual y la contundencia de sus estrellas, dejando una huella imborrable en la historia de los mundiales.



