Hiromitsu Morita, veterano director, animador y realizador japonés, falleció el 4 de junio de 2026 a los 79 años, según confirmó Studio Eiken, empresa con la que colaboró durante muchos años.
Aunque su nombre no era tan conocido para el público general como el de algunos creadores de manga o directores de cine animado, Morita perteneció a esa generación de profesionales que sostuvieron la industria del anime desde dentro. Su carrera se extendió por más de cinco décadas y dejó huella en producciones familiares, series de acción, clásicos televisivos y proyectos que marcaron a distintas generaciones de seguidores.
Studio Eiken confirma el fallecimiento de Hiromitsu Morita
La noticia fue anunciada por Studio Eiken, que publicó un mensaje de condolencias para despedir al director. La compañía recordó que Morita colaboró en varias de sus producciones y destacó especialmente su trabajo en Sazae-san, considerado el anime más longevo de la televisión japonesa.
Morita se integró a Sazae-san como director de episodios en 2005 y, años más tarde, asumió el cargo de director principal. De acuerdo con el estudio, permaneció en la primera línea de producción durante 13 años, hasta su retiro en marzo de 2024. Eiken también resaltó su calidez humana, su dedicación profesional y el cariño que puso en cada una de las obras en las que participó.
Una carrera ligada a clásicos del anime
Hiromitsu Morita trabajó en múltiples áreas de la producción animada. A lo largo de su trayectoria fue animador, supervisor de animación, director de episodios, creador de storyboards y director principal. Entre los títulos asociados a su carrera aparecen producciones como Sazae-san, Kobo-chan, Ijiwaru Baasan, Astro Boy, Metropolis, Space Battleship Yamato, Ashita no Joe, Monster, Claymore y Cardcaptor Sakura, entre otros proyectos.
Su papel en Sazae-san, el anime más longevo de Japón
Uno de los capítulos más importantes de su carrera estuvo en Sazae-san. La serie se transmite en Japón desde 1969 y es considerada un símbolo de la vida cotidiana japonesa. A diferencia de otros animes centrados en batallas, mundos fantásticos o aventuras juveniles, Sazae-san construyó su legado desde lo familiar: pequeñas historias domésticas, humor cotidiano y personajes que acompañaron a varias generaciones. Morita se sumó a esta producción en 2005 y más adelante se convirtió en director principal. Ese cargo implicaba una responsabilidad enorme: mantener el tono, la continuidad y el espíritu de una serie que forma parte de la memoria televisiva de Japón. Su trabajo ayudó a sostener una producción que, más que una serie, funciona como una tradición semanal para millones de espectadores.
También trabajó en historias que llegaron a todo el mundo
Aunque Sazae-san representa una parte central de su legado en Japón, la trayectoria de Morita también se conecta con obras reconocidas internacionalmente. Astro Boy, creado por Osamu Tezuka, es una de las franquicias más importantes en la historia del anime. Su influencia ayudó a definir el lenguaje de la animación japonesa para televisión y abrió camino para que el anime llegara a audiencias fuera de Japón. También aparece vinculado a Metropolis, película inspirada en el manga de Tezuka, así como a proyectos de distintos tonos, desde el drama deportivo de Ashita no Joe hasta series más oscuras como Monster y Claymore. Para muchos fans, esos créditos muestran la amplitud de una carrera que atravesó varias eras del anime: desde la televisión clásica hasta producciones más modernas y estilizadas.



