Andrea Legarreta rompió el silencio ante las recientes declaraciones de Alfredo Adame, quien puso en duda la paternidad de una de sus hijas y sugirió que su boda con Erik Rubín fue resultado de presiones laborales. La conductora de Televisa, durante la presentación del sencillo musical de su hija Mía, afirmó que no tolerará ataques contra su familia.
“¿Te digo la verdad? Sinceramente, al respecto no voy a comentar nada. Nada más, ya no estoy dispuesta. No estoy dispuesta. Ha sido muy fuerte. El tiempo lo dirá”, declaró Legarreta a los medios. La presentadora subrayó que no permitirá difamaciones: “Así como ustedes han visto con el tiempo las cosas. No se puede mentir, ofender, insultar, difamar de esa manera. Soy una mujer que no lo va a permitir”.
La enemistad entre ambos conductores se remonta a 1998, cuando compartieron la conducción del programa Hoy. El conflicto inició tras un incidente en vivo en el que Adame gritó “¡Quítate, perra!” durante un sketch. Desde entonces, la disputa escaló a acusaciones de veto laboral en Televisa, con Adame asegurando que Legarreta influyó para que lo despidieran.
En entrevista con el canal de YouTube de Javier Ceriani, Adame afirmó que la boda de Legarreta con Erik Rubín fue presionada por un alto ejecutivo de la televisora, y lanzó insinuaciones sobre la paternidad de las hijas de la conductora: “Si tú ves una hija, es igual a Erik Rubín y la otra es un metro más alta, bellísima, todo el rollo”, declaró sin ofrecer pruebas.
Legarreta, por su parte, evitó entrar en polémicas y destacó su enfoque en el bienestar de sus hijas: “Mis hijas, tengo, como se los digo, hablando de ejemplos, precisamente ustedes pueden ver a mis hijas, ven que son muchachitas educadas, con una madre que ha estado presente, amorosa”. Concluyó: “Ahorita ya no le voy a dedicar más tiempo a ese ser”.



