Deftones: El culto a Chino Moreno regresa al Palacio de los Deportes
Deftones: El culto a Chino Moreno regresa al Palacio de los Deportes

Ver a Deftones en vivo es una experiencia profunda, más que escuchar sus canciones en audífonos. El regreso de la banda al Palacio de los Deportes, 15 años después de su mejor show personal, fue una noche de nostalgia, rabia y pasión compartida con 18 mil asistentes. La frase 'Deftones juega de local en la Ciudad de México' se hizo realidad, con un público que conecta con las raíces mexicanas de Chino Moreno y el culto a la banda en el país.

El concierto abrió con 'Be Quiet and Drive (Far Away)', y desde el inicio se sintió la energía. Aunque el álbum 'Private Music' los trajo de vuelta, el corazón del público llevaba otros discos. Temas como 'Swerve City' activaron el headbanging, y la secuencia de 'Feiteceira' y 'Digital Bath' evocó la oscura fantasía que Chi Cheng ayudó a dar forma. La ausencia de 'Back to School' no opacó la euforia.

Chino Moreno mostró su mejor forma vocal, pasando de la agresividad en 'Guns, Razors, Knives' a la melancolía en 'Sextape' y 'Hole in the Earth'. Con pocas palabras pero mucha música, el líder retó al público: '¿A poco ya se cansaron? Yo tengo mucha pila todavía'. La seguridad permitió el caos controlado, con moshpits, chelas volando y una comunidad unida por la alternativa.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

El setlist incluyó 'Diamond Eyes', 'Around the Fur' y, hacia el final, canciones de 'Private Music' como 'My Mind Is a Mountain', 'Infinite Source', 'Souvenir' y 'Milk of the Madonna'. La noche culminó con un desmadre necesario, donde el público vivió la esencia de Deftones: una mezcla de ira, felicidad y aceptación.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar