El vocalista de Reik, Jesús Navarro, canceló de último minuto los conciertos programados para el 7 y 8 de marzo en Washington, DC, y compartió imágenes desde un hospital que han generado preocupación entre sus seguidores. En las publicaciones, Navarro aparece con electrodos en la cabeza y sometiéndose a estudios médicos, lo que contrasta con la versión inicial de su equipo, que atribuyó la cancelación a problemas en las cuerdas vocales.
Navarro intentó tranquilizar a sus fanáticos con un mensaje en redes sociales: “No se asusten”. Sin embargo, las fotografías filtradas muestran al artista postrado en una cama hospitalaria, rodeado de personal médico, en lo que parece ser una tomografía cerebral. Esto incrementó las sospechas sobre la verdadera naturaleza de su estado de salud, que podría ir más allá de una simple afección en la voz.
En un mensaje difundido en Instagram, Navarro confesó la magnitud del episodio: “Si hubiera estado en mis posibilidades hacer este show, aunque fuera gateando, lo hubiera hecho”. Con esta frase, admitió que se encontraba tan debilitado físicamente que no podía mantenerse de pie, desmintiendo la versión inicial de una disfonía.
Luego de las imágenes viralizadas, Navarro informó que ya se encuentra en casa para completar su recuperación y espera retomar sus presentaciones en mayo. No obstante, la explicación oficial no convence a los fanáticos, quienes señalan incongruencias entre el motivo comunicado y el tipo de atención médica recibida.
La situación mantiene bajo la lupa al líder de Reik, una de las bandas más influyentes de México, y alimenta la especulación sobre una posible afección mayor que podría alterar su carrera. Por ahora, la expectativa gira en torno a su evolución médica y la posibilidad de retomar la agenda de conciertos, en un escenario que arroja más preguntas que certezas.



