Un video de la presentación de Rosalía en su LUX tour en Lyon, Francia, ha desatado una controversia en redes sociales. En las imágenes, la cantante española aparece vestida de negro con largos cuernos en la cabeza mientras interpreta la canción 'Berghain', rodeada de bailarines que realizan movimientos que algunos consideran 'extraños'. Usuarios han señalado que el show parece más un ritual satánico que un concierto.
La puesta en escena ha sido comparada con el cuadro 'El Aquelarre' de Francisco de Goya, una obra oscura que representa una reunión de brujas alrededor de una figura demoníaca. Esta referencia visual ha alimentado teorías que acusan a Rosalía de 'haber vendido su alma al diablo' para triunfar en la industria musical.
No es la primera vez que la artista enfrenta acusaciones similares. Elementos como iluminación roja, coreografías intensas y gestos teatrales han sido interpretados como simbolismos oscuros. Sin embargo, estos recursos son comunes en el pop contemporáneo y forman parte de una propuesta artística diseñada para generar impacto visual y emocional.
Gran parte de las críticas provienen de teorías conspirativas en internet, que asocian ciertos símbolos con ideas esotéricas o satánicas. Rosalía ha explicado en entrevistas que su trabajo se inspira en tradiciones culturales, el flamenco y el arte conceptual, sin evidencia de que promueva contenidos ocultos. Álbumes como 'El Mal Querer' utilizan narrativas simbólicas para contar historias complejas, lo que da pie a múltiples interpretaciones.



