Jon Favreau, director y productor de Star Wars: The Mandalorian & Grogu, explicó que la película busca honrar el legado de George Lucas combinando tecnología de vanguardia con técnicas clásicas. En entrevista con Excélsior, Favreau destacó que Lucas siempre usó tecnología innovadora para su época, como la animación stop motion y las miniaturas de control remoto, y que en esta cinta se mezclan esos métodos con CGI moderno para crear una experiencia que apela tanto a la nostalgia como a las nuevas generaciones.
Favreau también habló sobre el éxito del animatrónico Grogu, que ha introducido a muchos jóvenes al universo Star Wars en una era dominada por el CGI. Agradeció la oportunidad de contribuir creativamente al universo creado por Lucas en 1977, y reconoció el papel de Dave Filoni, presidente y director creativo de Lucasfilm, como heredero narrativo de Lucas. Favreau señaló que su trabajo es colaborativo y que todas las ideas se integran dentro del vasto universo de Star Wars.
El actor chileno Pedro Pascal, quien interpreta al Mandaloriano, fue elogiado por Favreau por su capacidad de conectar con la audiencia a pesar de usar un casco durante toda la actuación. Favreau destacó que Pascal ha crecido como estrella durante la serie, lo que benefició la producción. La relación entre Mando y Grogu, descrita como un vínculo paternal, ha sido clave en el éxito de la franquicia.
Como guiño a los cineastas clásicos, Favreau invitó a Martin Scorsese a prestar su voz a Hugo, un cocinero ardenniano en el planeta Shakari. La película, que se estrena siete años después del último filme de Star Wars en cines, busca satisfacer tanto a los fans de la vieja guardia como a las nuevas generaciones.



