El hallazgo de decenas de perros muertos en un predio de San Miguel Topilejo, en la alcaldía Tlalpan, ha generado una controversia entre la versión oficial y la de activistas. Mientras la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) reportó restos de cinco caninos y el rescate de uno con vida, la organización Resistencia y Defensa Animal Colectivo (REDAC) asegura que encontraron alrededor de 50 cadáveres con signos de desnutrición.
Elementos de la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) acudieron al inmueble tras una denuncia por olor fétido en la calle Piedra Larga y Ayocatitla. La SSC informó que localizaron a un perro encerrado en una jaula metálica y restos óseos de al menos cinco caninos, además de ocho bolsas de plástico y diversas jaulas. El animal rescatado fue trasladado a las instalaciones de la BVA, donde se determinó que presentaba desnutrición severa y deshidratación.
Sin embargo, Jaqueline Zúñiga, fundadora de REDAC, relató que el hallazgo ocurrió la tarde del 21 de abril, cuando una mujer reportó el caso. Según la activista, un jefe de sector de la alcaldía Tlalpan instruyó no mover a los animales, a pesar de que había dos perros con vida. Zúñiga denunció que uno de ellos agonizó toda la noche y murió por falta de atención, y que no se activaron los protocolos de maltrato animal de manera oportuna.
La Fiscalía de Investigación de Delitos Ambientales en Materia de Protección Urbana (FIDAMPU) y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) iniciaron las diligencias ministeriales. Zúñiga calificó la zona como un “foco rojo” de maltrato animal y recordó un caso previo en el mismo lugar, donde un hombre identificado como Nicolás “N” fue vinculado a proceso por simular servicios de resguardo en una pseudo pensión.
La activista exigió a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, protocolos exhaustivos, reformas para esterilizaciones obligatorias y aumento de condenas por maltrato animal. Señaló que estos casos ponen a prueba la narrativa animalista de la administración.



