Fiesta mundialista en CDMX: afición mexicana e inglesa celebran previo al partido
Fiesta mundialista en CDMX previo al México-Inglaterra

La fiesta mundialista se adelanta en las calles de la capital

Faltan varias horas para que el balón ruede en el Estadio Ciudad de México, pero la fiesta del Mundial 2026 ya se vive en las calles de la capital. Entre sombreros tricolores, camisetas empapadas por el calor, tambores, mariachis y cientos de celulares buscando la mejor foto, la afición mexicana comenzó a escribir otro capítulo del torneo.

En el Fan Fest no importan los idiomas cuando se trata de fútbol. Un aficionado inglés, con el jersey rojo de su selección y un sombrero con la leyenda "¡Viva México!", se convirtió en una de las postales de la mañana. Apenas dio unos pasos cuando decenas de mexicanos lo rodearon para la clásica fotografía del recuerdo. "Gracias, mis hermanos", respondió sonriente, mientras seguían los abrazos, las selfies y las bromas entre quienes, por unas horas, dejaron la rivalidad para el silbatazo inicial.

Ambiente festivo en Paseo de la Reforma

Mientras una orquesta recorría el Circuito Ciudad de México poniendo ritmo a la jornada, el ambiente iba subiendo de intensidad. De fondo aparecía el inevitable "Cielito Lindo", aunque el cielo capitalino lucía medio nublado y amenazaba con la lluvia pronosticada para la tarde. El calor hacía lo suyo: las camisetas comenzaban a pegarse al cuerpo, los vendedores no dejaban de caminar y las filas crecían con el paso de los minutos. Nadie parecía tener prisa. En un Mundial, la espera también se disfruta.

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Entre mexicanos e ingleses predominaban las sonrisas. Los pocos aficionados británicos que ya recorrían la ciudad aceptaban cada fotografía, intercambiaban saludos y hasta improvisaban porras con quienes minutos después serán sus rivales deportivos.

El estadio espera el rugido de la afición

En las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, la calma todavía dominaba el paisaje. A cinco horas del silbatazo inicial, apenas se escuchaban conversaciones aisladas mientras cientos de aficionados esperaban la apertura del último acceso general sobre Calzada de Tlalpan. La verdadera marea verde todavía estaba en camino.

El dispositivo de seguridad era visible desde varios metros antes de llegar a los torniquetes. Los filtros de revisión avanzaban con mayor rigor que en los partidos anteriores del Mundial y las filas, tanto para la afición como para la prensa, crecían conforme avanzaba la mañana. Todo indicaba que la tranquilidad sería pasajera. Bastará que se acerque la hora del partido para que el inmueble vuelva a rugir como sólo lo hace cuando juega la Selección Mexicana.

Música y cánticos: el corazón del aficionado mexicano

Si algo caracteriza al aficionado mexicano es que convierte cualquier rincón en una fiesta. Unos entonaban "Aquí no es así", de Caifanes; otros sacaban la bocina para poner banda a todo volumen. Cuando comenzó a sonar "Mi mayor anhelo", de Banda MS, no hizo falta un escenario. "Ser de ti, para amarte hasta la eternidad...", coreaban miles de voces al mismo tiempo, como si la canción también hablara del amor incondicional por la camiseta verde.

En un Mundial las cábalas cambian de forma. Algunos rezan, otros se persignan y muchos simplemente cantan esperando que la suerte también escuche.

Emoción y esperanza entre los aficionados

Desde la madrugada hubo aficionados que esperaron para asegurar un buen lugar en el Fan Fest. Ni la lluvia de las primeras horas ni el cansancio fueron suficientes para hacerlos regresar a casa. "¡Se siente una emoción increíble!", contó una joven aficionada mientras sostenía una bandera de México sobre los hombros. La ilusión volvió a instalarse en la Ciudad de México.

Por ahora, la pelota sigue quieta, pero el partido ya comenzó en las tribunas, en las calles y en cada rincón donde un mexicano sueña con ver a su selección avanzar. Porque antes del silbatazo final hay una certeza que se repite entre porras, abrazos y canciones: hoy nadie quiere quedarse sin creer.

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