La presencia del gusano barrenador en el sureste de México ha generado pérdidas estimadas en 700 millones de dólares debido a la suspensión de exportaciones de ganado a Estados Unidos, según informó Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG).
El cierre de la frontera entre México y Estados Unidos para el comercio de ganado vivo ha detenido la exportación de más de 1.2 millones de cabezas de ganado. A estas pérdidas se suman los costos de prevención y traslado de animales, que ascienden a cerca de 3 mil millones de pesos para los ganaderos del sur del país.
Desde el reingreso de la plaga a principios de 2024, se han documentado más de 11 mil casos, concentrados principalmente en Chiapas, Oaxaca, sur de Veracruz, Yucatán, Tabasco, Campeche y Quintana Roo. El gusano barrenador, una larva que se alimenta de tejido vivo, fue reintroducido a través de ganado contaminado por la frontera sur de Chiapas.
García de la Llata señaló que los estados exportadores cumplen con las medidas de bioseguridad y urgió a regionalizar el cierre fronterizo, ya que la plaga no está presente en las zonas fronterizas. En 2024, las principales entidades exportadoras de carne bovina fueron Sinaloa, Baja California, Veracruz y Sonora.
Los ganaderos también enfrentan la competencia de carne importada, especialmente de Brasil, cuyas importaciones aumentaron más de 250% en comparación con 2024. La CNOG propuso un cupo máximo de importación de 70 mil toneladas anuales para países sin tratado de libre comercio, con el fin de proteger a 750 mil productores mexicanos.



