El registro de líneas telefónicas, impulsado por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), busca eliminar el anonimato en estafas y delitos digitales mediante llamadas. El proceso vincula el número telefónico con la CURP o RFC, y su omisión puede llevar a la suspensión del servicio.
Sin embargo, incluso si la línea queda desactivada, los usuarios aún podrán realizar llamadas a números de emergencia, de atención ciudadana y al centro de atención a clientes de su proveedor. Además, aplicaciones como Messenger e Instagram, que funcionan con señal de internet, no se ven afectadas, a diferencia de WhatsApp, que requiere un número activo.
El Artículo 1 de los Lineamientos para la Identificación de las Líneas Telefónicas Móviles establece que los números sin capacidad técnica para generar llamadas de voz, SMS o llamadas por internet no necesitan vinculación. Para menores de edad, el registro es obligatorio y debe realizarlo su padre o tutor.



