A casi siete meses del paso de la perturbación 90-E, que dejó al menos 83 muertos y 17 desaparecidos en Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Querétaro y Puebla, estos estados enfrentan la temporada de lluvias con Atlas de Riesgo desactualizados o inexistentes. Hasta el 50% de sus municipios carecen de esta herramienta de prevención.
San Luis Potosí es el caso más crítico: solo dos de sus 58 municipios cuentan con atlas, elaborados en 2009 y 2011. En Puebla, de 217 demarcaciones apenas 40 tienen mapas, la mayoría obsoletos, como el de Huachinango de 2005. El gobierno estatal anunció una inversión de 36 millones de pesos para actualizar el atlas estatal, pero el proceso tomará hasta 18 meses.
Veracruz, que registró 37 muertes por la perturbación 90-E, solo tiene atlas en 44 de sus 212 municipios. El puerto de Veracruz opera con un documento de 2006, mientras que Las Choapas y Minatitlán dependen de mapas de 2009. La titular de Protección Civil estatal, Guadalupe Osorno, reconoció el rezago y señaló que no existe una ley que obligue a los ayuntamientos a elaborar o actualizar los atlas.
En contraste, Hidalgo ha actualizado 64 de sus 84 atlas entre 2023 y 2026. Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), solo el 25% de los municipios del país cuenta con un Atlas de Riesgo, lo que deja a la mayoría sin herramientas para la gestión de desastres.



