Durante la 48 marcha LGBT+ en la Ciudad de México, la figura de un hombre que se hace llamar "Ángel indetectable" destacó entre la multitud. Cargando un cartel con la consigna "ALTO A LA VIHFOBIA", Ángel no solo es un activista, sino un testimonio viviente de resiliencia y empoderamiento.
23 años viviendo con VIH
Ángel vive con VIH desde hace 23 años. Su historia es una evolución constante: de enfrentar un diagnóstico hace más de dos décadas a convertirse en una voz que hoy educa y acompaña a otros. Él compartió que el cuidado de la salud sexual es inseparable de la salud mental: "si te llegas a descuidar tu salud sexual, no está bien tu salud mental".
Para Ángel, el VIH no define su vida y rechaza el estigma de la victimización, afirmando con firmeza: "yo no soy víctima, soy responsable".
Grupos de autoayuda en la Clínica Condesa
Su labor no se limita a marchar. Junto al colectivo "Universo Positivo" en la Clínica Especializada Condesa, Ángel brinda grupos de autoayuda todos los jueves, ofreciendo un espacio de contención para quienes viven con VIH.
La importancia de la prevención
El mensaje de Ángel coincide con el de expertos en salud pública: la desinformación es la principal barrera. A pesar de que existen herramientas gratuitas y accesibles en la Ciudad de México, como el PrEP y el tratamiento antirretroviral, los casos de VIH siguen presentándose debido a la falta de educación sexual en las familias y en las instituciones.
La prevención es una responsabilidad colectiva y personal. Los puntos clave para entender la importancia de la prevención hoy son:
- Monitoreo constante: Todas las personas con una vida sexual activa deben realizarse pruebas de detección al menos una vez cada seis meses.
- Pruebas accesibles: Existen jornadas, como la realizada durante la marcha, que ofrecen pruebas gratuitas, seguras, confidenciales y con resultados en apenas 15 minutos.
- Abordaje integral: Es fundamental entender que el uso y abuso de sustancias es un problema de salud pública dentro de la diversidad sexual, el cual debe ser atendido junto con la salud sexual.
- Información y acceso: La Ciudad de México cuenta con infraestructura médica y programas gratuitos (como el PrEP) que eliminan gran parte de las barreras de acceso, por lo que la educación y la disposición a informarse son el primer paso hacia la prevención.



