La calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) sigue siendo extremadamente mala, especialmente durante la temporada de ozono que va de finales de febrero a junio. En 2024 se registraron 12 contingencias ambientales, la cifra más alta desde 1993, de las cuales once fueron por ozono y una por partículas PM2.5. En lo que va de 2025 ya se han activado tres contingencias.
La primera contingencia del año ocurrió el 1 de enero por partículas PM2.5; la segunda el 26 de febrero por ozono, con 157 partes por billón (ppb) en Tlalnepantla; y la tercera el 18 de marzo, también por ozono, con 155 ppb en la alcaldía Gustavo A. Madero. Las autoridades implementan restricciones vehiculares, pero expertos señalan que las medidas son insuficientes.
Víctor Hugo Paramo Figueroa, coordinador de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), explicó que la temporada seca y caliente favorece la acumulación de ozono y partículas. José Abraham Ortínez Álvarez, del INEEC, detalló que el ozono troposférico se forma por reacciones fotoquímicas entre óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles, emitidos principalmente por vehículos, industria y fugas de gas.
Las altas concentraciones de ozono pueden irritar el sistema respiratorio, agravar el asma y enfermedades pulmonares, reducir la función pulmonar y disminuir la esperanza de vida. A pesar de las contingencias recurrentes, los especialistas consideran que se ha hecho poco para reducir la contaminación en la región.



