La emergencia forestal en México alcanzó su punto más severo en la víspera del Día Internacional del Combatiente de Incendios Forestales. Entre el 26 de abril y el 3 de mayo, la superficie afectada por incendios activos pasó de 2,948 a 15,162 hectáreas, un aumento de 12,214 hectáreas en ocho días, mientras la onda de calor mantuvo temperaturas de hasta 45 grados en distintas regiones del país.
Reportes diarios muestran una escalada sin pausas. Cada jornada añadió más terreno activo que la anterior. El 26 de abril, el reporte ubicó 24 incendios activos en 11 estados; para el 3 de mayo, el número subió a 38 siniestros en 14 entidades, con 11 casos dentro de Áreas Naturales Protegidas. La emergencia no solo creció en número de eventos, también ganó extensión sobre territorios más sensibles.
No se trata solo de más fuego, sino de una expansión territorial acelerada. La superficie activa casi se duplicó entre el 29 de abril y el 3 de mayo, al pasar de 6,862 a 15,162 hectáreas. En ese tramo, México entró a mayo con incendios más extensos, más estados bajo afectación y una presión ambiental mayor en zonas protegidas.
Aunque la onda de calor que azotó a México no aparece como causa directa de los incendios, sí suma como factor en una semana crítica. El 3 de mayo, cuando la superficie activa de incendios llegó a 15,162 hectáreas, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantenía bajo calor extremo a zonas de nueve entidades y preveía máximas de hasta 45 grados. En esas condiciones, la vegetación pierde humedad, el suelo se seca y cualquier punto de ignición encuentra un terreno más vulnerable.
La mayor variación diaria se registró este fin de semana. En solo 24 horas, la superficie activa sumó una diferencia de 2,796 hectáreas. Ese mismo día, el SMN advirtió rachas de viento de 30 a 50 kilómetros por hora en entidades como Durango, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Puebla y Morelos, además de calor persistente en varias regiones.
Guerrero y Nayarit concentraron la mayor superficie preliminar hasta el domingo con más de 13,000 hectáreas entre ambas entidades. La aceleración de estos incidentes también alcanzó a las Áreas Naturales Protegidas, donde los incendios pasaron de seis a inicios de la semana a 11 en el reporte de este domingo, la cifra más alta de la serie. Dentro de ese listado destaca la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca, uno de los nombres de mayor peso simbólico en la conservación del país.



