La Alianza Mexicana de Organizaciones Transportistas A. C. (AMOTAC) ha convocado a un paro nacional para el miércoles 24 de junio a partir de las 8:00 de la mañana. La protesta incluirá bloqueos en las principales autopistas del Valle de México y accesos a la capital, en respuesta a la falta de atención de las autoridades federales, estatales y municipales ante denuncias de extorsión, inseguridad carretera y abusos en el cobro de grúas.
Motivos del paro
AMOTAC, que agrupa a operadores de carga, turismo y unidades ligeras, difundió una convocatoria en la que sostiene que el diálogo con las dependencias responsables se encuentra estancado. Las mesas de trabajo instaladas en meses anteriores no han derivado en acciones concretas para frenar los cobros irregulares, los retenes discrecionales y la violencia en tramos federales.
La organización argumenta que los operadores continúan enfrentando tarifas de arrastre que califican de “excesivas”, así como prácticas de extorsión por parte de autoridades municipales y estatales. Según AMOTAC, estas prácticas han sido documentadas sin que exista una respuesta institucional efectiva.
Autopistas afectadas
El paro contempla concentraciones y cierres en las siguientes autopistas: México-Querétaro, México-Pachuca, México-Puebla, México-Cuernavaca, México-Pirámides, Arco Norte, Chalco-México, Vía Morelos, López Portillo y diversos accesos a la Ciudad de México. Se anticipan afectaciones de gran escala en la movilidad regional.
La convocatoria insiste en que el gremio ha sido obligado a recurrir nuevamente a las carreteras para visibilizar un problema que, desde su perspectiva, se ha normalizado ante la ausencia de vigilancia y regulación. El mensaje retoma la exigencia de un transporte “digno y justo”, una consigna utilizada en protestas previas para subrayar la precariedad del sector y la falta de garantías mínimas de seguridad para los conductores.
Contexto de inseguridad
El anuncio ocurre en medio de diferencias entre transportistas y autoridades, marcado por denuncias recurrentes de asaltos armados, cobros ilegales y operativos discrecionales que afectan la operación cotidiana de miles de unidades. Aunque la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes ha sostenido que mantiene canales de diálogo abiertos, la organización afirma que no existe un compromiso verificable para frenar los abusos que, asegura, se han vuelto parte del costo operativo del transporte en el país.
Impacto esperado
Con el paro del 24 de junio, AMOTAC busca presionar a las autoridades para obtener medidas inmediatas que regulen a las empresas de grúas, fortalezcan la seguridad carretera y eliminen prácticas de extorsión. La jornada, que podría extenderse según la respuesta oficial, pondrá nuevamente a prueba la capacidad gubernamental para atender un conflicto que se repite cíclicamente y que impacta tanto al sector productivo como a millones de usuarios de las principales rutas del centro del país.



