CIUDAD DE MÉXICO — Un descarrilamiento de un vagón del Tren Maya en el sureste mexicano se debió a un problema en las agujas, según informó el miércoles el director general del Tren Maya, el general Óscar David Lozano. El incidente, ocurrido el martes en la estación de Izamal, Yucatán, no dejó heridos.
Lozano explicó durante la conferencia presidencial matutina que “algo falló en el sistema de señalización” y que el aparato de vía recibió una señal para cambiar la posición de la aguja cuando el tren circulaba en posición directa, lo que provocó que el vagón se saliera de la vía. El general consideró más probable que se tratara de un error técnico que humano.
El tren ingresaba a baja velocidad a los andenes de Izamal cuando ocurrió el descarrilamiento. Los pasajeros fueron evacuados tras activarse el protocolo de seguridad. El vagón quedó ligeramente recostado sobre otro tren que se encontraba en la estación. Lozano señaló que la operación se normalizó tras un retraso de 45 minutos.
El general descartó la posibilidad de un hackeo, ya que el centro de control del tren opera mediante una intranet de fibra óptica sin conexión a internet público. La investigación, a cargo de la empresa militar que gestiona el ferrocarril y la Fiscalía General de la República, podría tardar hasta dos semanas. “Una vez que se determinan las causas, se establecerán acciones correctivas para garantizar la seguridad”, indicó Lozano.
El Tren Maya, un proyecto emblemático del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha sido criticado por su impacto ambiental, su costo de más de 30,000 millones de dólares y la participación del ejército en su construcción y operación.



