Londres. Sarah Mullally fue entronizada como la primera mujer líder espiritual de la Iglesia anglicana, durante una ceremonia en la catedral de Canterbury, en el sureste de Inglaterra.
La nueva arzobispa de Canterbury, de 63 años, exenfermera oncológica, casada y madre de dos hijos, prestó juramento ante unas 2 mil personas, entre ellas el primer ministro, Keir Starmer, el príncipe William y su esposa Kate Middleton.
Mullally sucede a Justin Welby, quien dimitió en noviembre de 2024 tras verse implicado en la gestión de un escándalo de agresiones físicas y sexuales. Se convirtió formalmente en arzobispa en enero, aunque el acto de este miércoles marca el inicio de su ministerio público como jefa de la Iglesia de Inglaterra y líder espiritual de la Comunión Anglicana mundial, que suma más de 100 millones de miembros en 165 países.
Ordenada sacerdotisa en 2002, Mullally fue la primera obispa de Londres en 2018, cuatro años después de que se autorizara a las mujeres acceder al episcopado. Su nombramiento ha sido criticado por varios arzobispos en África.
En su juramento, declaró: 'Me comprometo solemnemente ante ustedes al servicio de la Iglesia de Inglaterra, de la comunión anglicana y de toda la Iglesia de Cristo en el mundo entero'. Mullally tendrá que enfrentar profundas divisiones dentro de la comunión anglicana a nivel mundial.



