La temporada de lluvias en el Valle de México pone nuevamente en riesgo a miles de familias ante inundaciones urbanas. El académico José Alberto Lara Pulido, de la Universidad Iberoamericana, señaló que el problema no solo depende de tormentas intensas, sino de cómo se construyeron las ciudades sin respetar las condiciones naturales del territorio.
Para identificar zonas vulnerables, recomendó consultar atlas de riesgo locales y revisar antecedentes de inundaciones en la colonia o alcaldía. También destacó señales físicas como hundimientos, grietas en calles o viviendas, acumulación constante de agua tras lluvias ligeras, cercanía a barrancas o cauces naturales, y saturación recurrente de drenajes durante tormentas.
Lara Pulido advirtió que la pérdida de superficies permeables por el exceso de concreto reduce la capacidad del suelo para absorber agua, lo que provoca que el agua escurra rápidamente hacia drenajes al límite de su capacidad. Además, alertó que tirar basura en calles y coladeras obstruye el flujo y colapsa los drenajes durante tormentas fuertes.
Ante el inicio de la temporada, recomendó contar con un plan de emergencia: proteger documentos importantes, identificar rutas de evacuación, mantener limpia la vía pública y estar atentos a alertas meteorológicas y comunicados de Protección Civil. Subrayó la necesidad de soluciones integrales como infraestructura verde, recuperación de áreas permeables y mantenimiento del drenaje.



