La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el 75% de las armas incautadas o entregadas en México provienen de Estados Unidos, durante el evento del programa "Sí al desarme, Sí a la paz" en el atrio de la Basílica de Guadalupe, en el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego.
Compromiso binacional contra el tráfico ilegal
Sheinbaum explicó que la mayoría de las armas ingresan ilegalmente desde el país vecino, por lo que su gobierno insistirá "con firmeza y con respeto" en detener el tráfico ilegal de armas, así como México combate el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. "La mayor parte de las armas vienen del país del norte, de los Estados Unidos y cruzan ilegalmente nuestra frontera para sembrar violencia y arrebatar vidas en México", señaló.
La mandataria subrayó la necesidad de que Estados Unidos detenga el flujo de armas que alimenta la violencia en México, de manera recíproca al esfuerzo mexicano contra las drogas. "Así como México trabaja todos los días para evitar la llegada de drogas a nuestro vecino país, también es indispensable que se detenga el flujo de armas que alimenta la violencia", agregó.
Decomiso histórico de 28 mil armas
El secretario de Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, informó que, además de las armas entregadas voluntariamente, las instituciones del gabinete de seguridad han decomisado 28 mil armas como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública. "La prevención, el combate y la eliminación del tráfico ilegal de armas es una prioridad porque cada arma que circula fuera de la Ley representa una amenaza para la vida, la tranquilidad y el desarrollo de las sociedades", afirmó.
El funcionario destacó que las armas en manos equivocadas provocan dolor y sufrimiento a miles de personas en el mundo, por lo que el gobierno federal mantiene su compromiso de retirar armamento de las calles.
Canje de juguetes bélicos por didácticos
Como parte de la estrategia de pacificación, Sheinbaum participó activamente en el intercambio de juguetes que incitan a la violencia por juegos didácticos, fomentando la prevención desde la infancia. En el atrio de la Basílica de Guadalupe, la presidenta aseguró que el programa de desarme representa que "una arma menos en las calles es una esperanza de vida y de paz".
"Nos encontramos reunidos en este lugar profundamente simbólico para millones de mexicanas y mexicanos, el atrio de la basílica de Guadalupe. Aquí donde tantas personas vienen a encontrar esperanza, consuelo y fortaleza. Hoy nos reunimos para hacer un llamado por el bien más grande que puede tener una nación: la paz", sostuvo.
Sheinbaum hizo un llamado a las familias mexicanas a estar cerca de las y los jóvenes para evitar situaciones que los pongan en riesgo por la violencia.



