Ocho de cada diez en la UNAM perciben falta de reglas claras para usar IA
Ocho de cada diez en la UNAM perciben falta de reglas claras para IA

Falta de normativa sobre IA en la UNAM

Ocho de cada diez integrantes de la comunidad universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consideran que la institución carece de directrices claras para el uso de herramientas de inteligencia artificial en la enseñanza y el aprendizaje. Así lo revela una encuesta aplicada a más de seis mil estudiantes y docentes como parte del “Estudio sobre Inteligencia Artificial en Educación Superior en América Latina”.

Los resultados muestran una percepción mayoritariamente favorable hacia tecnologías como ChatGPT, aunque acompañada de incertidumbre sobre su aplicación y sus posibles efectos. El estudio fue presentado por el titular del Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial de la UNAM, Pablo Pruneda Gross, y el titular de la Coordinación de Evaluación, Innovación y Desarrollo Educativos (CEIDE), Melchor Sánchez Mendiola.

Uso de IA entre estudiantes y docentes

Entre el alumnado, los usos más comunes de la inteligencia artificial incluyen la búsqueda de información, la resolución de dudas y el apoyo en tareas académicas. En el caso del profesorado, la IA se utiliza principalmente para la elaboración de materiales didácticos.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Sin embargo, la investigación también detectó áreas de preocupación. El 37.2 por ciento de los estudiantes aseguró no estar seguro de cómo emplear la inteligencia artificial en su aprendizaje, mientras que el 39.7 por ciento manifestó inquietud por los posibles efectos negativos de estas tecnologías. Entre los docentes, el 41 por ciento reconoció que no tiene claridad sobre cómo incorporar estas herramientas a sus actividades de enseñanza, y el 19.2 por ciento expresó preocupación por las repercusiones que podrían generar.

Brecha entre adopción y lineamientos institucionales

Durante la presentación de los resultados, Pablo Pruneda Gross señaló que existe una brecha entre la rápida adopción de estas herramientas y el conocimiento de lineamientos institucionales para su uso ético y pedagógico. Indicó que los resultados ofrecen un diagnóstico confiable sobre la situación actual de la inteligencia artificial en la Universidad y evidencian que, aunque existe una opinión favorable sobre estas tecnologías, aún falta avanzar en su integración institucional.

Pruneda Gross consideró que la construcción de una política universitaria en la materia requiere la participación conjunta de coordinaciones, facultades, escuelas, centros e institutos, debido a que el uso de la inteligencia artificial en la educación no depende únicamente de decisiones individuales.

Desafío pedagógico y ético

Por su parte, Melchor Sánchez Mendiola advirtió que el desafío no es solamente tecnológico, sino también pedagógico, ético, cultural e institucional. Subrayó que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta valiosa para apoyar la preparación de materiales, explorar ideas y personalizar procesos educativos, pero enfatizó que no sustituye el juicio docente ni la formación crítica que caracteriza a la educación superior.

El estudio también reveló que el 60 por ciento del estudiantado espera participar en las decisiones institucionales relacionadas con el uso de inteligencia artificial, mientras que el 57.3 por ciento del profesorado considera que estas herramientas pueden contribuir al desarrollo del pensamiento creativo.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar