La organización Mexicanos Primero ha emitido una alerta sobre el impacto del paro nacional de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que ha dejado sin clases a aproximadamente 1.4 millones de estudiantes en los estados de Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Según el comunicado, la suspensión de actividades escolares se concentra de manera crítica en estas entidades, donde las movilizaciones magisteriales han interrumpido el derecho a la educación desde el inicio de las protestas.
El derecho a la educación frente al conflicto sindical
En un posicionamiento titulado El derecho a la educación frente al conflicto sindical, Mexicanos Primero señaló que las protestas han dejado fuera de las aulas a miles de niñas, niños y adolescentes, especialmente en Oaxaca, donde el paro comenzó el pasado 25 de mayo. La organización destacó que esta interrupción no solo altera el calendario escolar, sino que también genera afectaciones profundas en los procesos de aprendizaje, amplía las brechas educativas y limita las oportunidades de desarrollo de los estudiantes, particularmente de aquellos que enfrentan condiciones de mayor vulnerabilidad.
Llamado a no afectar la educación con conflictos laborales
Mexicanos Primero sostuvo que el derecho a la educación debe garantizarse de manera ininterrumpida y consideró que los conflictos laborales no deberían traducirse en la suspensión de actividades escolares. “Ninguna demanda, ninguna inconformidad puede afectar el derecho inalienable a la educación”, afirmó la organización en el documento. Asimismo, advirtió que la pérdida de aprendizaje derivada de los paros difícilmente puede recuperarse de manera efectiva una vez que concluyen los conflictos.
La organización hizo un llamado a fortalecer la labor docente y a construir mecanismos que permitan atender las demandas del magisterio sin afectar la continuidad de la enseñanza en las escuelas. Finalmente, Mexicanos Primero consideró que la educación debe ocupar un lugar prioritario en la agenda nacional y advirtió que cuando una escuela se paraliza, se reducen las oportunidades de desarrollo de niñas, niños y adolescentes, especialmente de quienes viven en condiciones de mayor desventaja.



