La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró obras irregulares por cambio de uso de suelo en una zona con vegetación forestal de selva baja caducifolia, dentro del Área Natural Protegida Parque Nacional Huatulco II, en Oaxaca. La medida se tomó durante un recorrido de inspección realizado el 31 de julio, cuando se detectó la apertura de una brecha de aproximadamente 200 metros de largo por cuatro metros de ancho, equivalente a una superficie de 800 metros cuadrados, para habilitar un acceso hacia la playa conocida como La Blanquita.
Inspección y hallazgos
La dependencia federal informó que los responsables de las obras no presentaron la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en el momento de la intervención. Ante esta falta, el personal de la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura temporal total de las obras y actividades, con el objetivo de evitar la continuación de los daños en el área protegida.
“Las obras ponen en riesgo un mayor desequilibrio ecológico, por los procesos de erosión y el arrastre de sedimentos hacia el mar en perjuicio del arrecife coralino y otros ecosistemas costeros”, subrayó la institución en un comunicado.
Impacto ambiental y procedimiento legal
La Profepa destacó que las acciones realizadas sin permiso pueden agravar la erosión del suelo y afectar directamente los ecosistemas marinos cercanos, como los arrecifes de coral, que son vitales para la biodiversidad de la región. Por ello, la dependencia dará seguimiento al procedimiento administrativo correspondiente para determinar las responsabilidades y las medidas procedentes conforme a la legislación ambiental vigente.
El Parque Nacional Huatulco II protege ecosistemas terrestres y marinos de alto valor ambiental. Su conservación es fundamental para mantener la biodiversidad de la región, prevenir la erosión del suelo y proteger los arrecifes coralinos y la vida marina. La Profepa reiteró su compromiso con la vigilancia y protección de las áreas naturales protegidas, y exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad irregular que atente contra el medio ambiente.
La clausura de estas obras se suma a otras acciones recientes de la Profepa en la zona, que buscan frenar el deterioro ambiental en Oaxaca, uno de los estados con mayor riqueza natural de México. La dependencia federal recordó que el cambio de uso de suelo en áreas protegidas sin autorización constituye una infracción grave, sancionable con multas económicas y, en casos extremos, con la restauración de los ecosistemas dañados.



