Registro telefónico en México: rezago del 70% en zonas rurales por selfie obligatorio
Rezago del 70% en registro telefónico rural por selfie

El registro telefónico obligatorio en México enfrenta un cuello de botella en comunidades rurales e indígenas, donde la falta de conectividad estable y el diseño completamente digital del trámite han derivado en un rezago cercano al 70% en el cumplimiento, a pocos días de que venza el plazo regulatorio. Operadores Móviles Virtuales (OMV) que atienden estas regiones reportan avances de apenas entre 28% y 35% en la vinculación de líneas, cuando faltan pocos días para que concluya el plazo establecido por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).

La conectividad limita el avance del registro

De acuerdo con fuentes de la industria, uno de los principales obstáculos es la denominada “prueba de vida”, un requisito que obliga a los usuarios a tomarse una selfie desde la plataforma de registro para validar su identidad. Los operadores sostienen que este paso complica el proceso en comunidades donde la conectividad es intermitente y el envío de fotografías suele fallar o requerir varios intentos. A ello se suma que el trámite también exige escanear una identificación oficial, lo que ha generado dudas sobre la viabilidad de un proceso completamente digital en regiones donde no todos los usuarios cuentan con documentación vigente o acceso constante a internet.

La situación también ha abierto cuestionamientos sobre la consistencia del propio modelo de validación. Aunque la CRT ha sostenido que el registro no implica la entrega de datos biométricos, operadores y especialistas señalan que la captura de una fotografía facial para verificar la identidad genera dudas entre los usuarios y alimenta la desconfianza hacia el proceso.

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Dificultades en operadores comunitarios

Las dificultades son particularmente visibles entre los operadores comunitarios. Erick Huerta, coordinador general de Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C., organización que acompaña a Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias (TIC A.C.), explicó que los problemas de conectividad han limitado el avance del registro entre sus usuarios. TIC A.C. y Wiki Katat, un OMV impulsado por la cooperativa indígena Tosepan que opera principalmente en la Sierra Norte de Puebla y el sur de Veracruz, suman cerca de 5,000 usuarios. Hasta el 19 de junio, la organización reportaba un avance de apenas 35% en la vinculación de sus líneas telefónicas.

De acuerdo con Huerta, uno de los principales problemas es que las imágenes del INE y la selfie suelen tardar en cargarse o simplemente no logran enviarse cuando la conexión es deficiente. A ello se suma la desconfianza que aún existe entre algunos usuarios respecto al destino de la información que entregan durante el trámite. Los intentos fallidos terminan por desgastar a los usuarios. En muchos casos, después de varios intentos para completar el registro, las personas abandonan el proceso antes de concluirlo.

La polémica por los datos biométricos

La situación contrasta con la de los grandes operadores de telecomunicaciones, cuyos clientes pueden acudir a centros de atención física para recibir apoyo. Los OMV comunitarios carecen de esta infraestructura, por lo que dependen casi por completo de canales digitales para completar la vinculación.

Ante este escenario, Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias solicitó a la CRT eliminar el requisito de la prueba de vida para agilizar el proceso y evitar afectaciones a sus usuarios. La petición se sustenta en que Altán Redes, operador de la red mayorista que da servicio a los OMV, ya flexibilizó parte del procedimiento durante este año. En abril, la compañía eliminó la denominada prueba de vida para ciertos esquemas de registro. Sin embargo, la medida no se aplicó de manera generalizada. “Nosotros seguimos con el mismo proceso de la selfie”, dijo Huerta.

La flexibilización fue autorizada únicamente para operadores que cuentan con puntos de venta físicos o centros de atención a clientes, bajo el argumento de que la validación presencial puede sustituir algunos pasos digitales del proceso. Además, Altán extendió esta excepción a líneas de pospago operadas por OMV, pero mantuvo el requisito para la mayoría de las líneas de prepago, segmento donde se concentra una parte importante de los usuarios en comunidades rurales e indígenas.

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Asimetrías en las reglas

La diferencia de criterios ha generado inconformidad entre algunos actores del sector, que consideran que las reglas no son homogéneas para todos los participantes del mercado. Jorge Moreno Loza, abogado especializado en telecomunicaciones, advirtió que la eliminación parcial de requisitos puede acelerar el registro, pero también abre cuestionamientos sobre la equidad del proceso. “(La CRT) genera una asimetría entre los mismos usuarios y esto puede generar amparos por parte de las personas que sí hicieron este proceso y pusieron a disposición sus biométricos y puede generar duda sobre qué pasará con esa información”, aseguró el especialista.

Moreno señaló que la diferencia en los requisitos puede derivar en cuestionamientos legales sobre el tratamiento de la información recopilada y sobre la igualdad de condiciones entre usuarios que enfrentaron procedimientos distintos para cumplir con la misma obligación regulatoria.

Riesgo de desconexión masiva

Más allá de las implicaciones jurídicas, operadores comunitarios advierten sobre el riesgo de una desconexión masiva si no se simplifica el procedimiento o se otorga una prórroga adicional. Con avances de apenas una tercera parte entre algunos operadores que atienden comunidades indígenas y rurales, la recta final del registro telefónico exhibe las tensiones entre regulación e inclusión digital.