La roya desploma producción cafetalera en Coatepec, Veracruz
Integrantes del Consejo Veracruzano del Café realizaron un mitin afuera del Palacio de Gobierno para denunciar que, pese a las advertencias sobre el regreso de la plaga conocida como la roya, las autoridades no actuaron para contenerla. De un millón de sacos previstos para esta temporada, solo se cosecharon 600 mil. Además de la pérdida actual, miles de hectáreas quedaron devastadas y la producción del próximo ciclo podría caer otro treinta o cuarenta por ciento.
Falta de estrategia gubernamental
Los productores afirmaron que Sedarpa y Sader no tienen una estrategia para enfrentar la crisis ni un plan emergente para renovar cafetales. Cada planta cuesta entre 12 y 15 pesos y se requieren al menos 100 por terreno para empezar la recuperación. A ello se suman los bajos precios: el quintal de pergamino se paga en tres mil ochocientos pesos y el kilo de cereza en 12, de los cuales solo cuatro pesos quedan para el productor.
Opacidad en padrón nacional
También denunciaron opacidad en el padrón nacional cafetalero: productores que ya no cultivan siguen recibiendo fertilizante, mientras otros con parcelas activas no pueden incorporarse porque las ventanillas siguen cerradas. Aseguraron que en las escuelitas de campo sí se registra a algunos de forma discrecional, lo que interpretan como control político, agravado por la operación de recursos a través de ayuntamientos rumbo al futuro proceso electoral.
“Nos demuestra sencillamente que ahí debe de haber un control, un control para fines políticos, esa es una, la otra, que los recursos, estos pocos recursos van a ser administrados y operados a través de los ayuntamientos de cada municipio. Sí, claro, ahorita vienen las elecciones dos mil veintisiete y para eso se están preparando, para el control”, dijo Cirilo Elotlán, integrante del consejo cafetalero.
Incumplimiento de promesas
Los productores recordaron que en junio de 2025 autoridades estatales prometieron un plan estratégico para la caficultura, pero no se aplicó. En febrero de este año enviaron cuatro técnicos que solo realizaron dos o tres reuniones y después desaparecieron. La semana pasada, además, les informaron que la atención será únicamente por medio de las escuelitas de campo, lo que para los productores confirma un manejo político de los recursos.
La inconformidad aumentó porque el incentivo anual de siete mil trescientos pesos, que suele entregarse entre enero y marzo, aún no llega. Mientras a los cañeros ya les pagaron, a los cafetaleros les dijeron que quizá será en septiembre. Los productores insistieron en que ese recurso es urgente para sostener los cafetales sobrevivientes y reponer plantas secas.
Competencia desleal
Los productores añadieron que la baja del precio del café también obedece a la saturación del mercado con granos brasileños y colombianos más baratos y de menor calidad, que desplazan al café mexicano. Afirmaron que esto beneficia a transnacionales que producen café soluble, mientras la producción nacional se debilita por la roya y la falta de apoyo oficial.
Por ello, los cafetaleros exigieron la entrega inmediata del incentivo de siete mil trescientos pesos y un plan real para renovar cafetales. Advirtieron que no es un apoyo de largo plazo, sino una medida urgente para evitar la ruina de la caficultura veracruzana.
Cerco a manifestantes
Como la gobernadora Rocío Nahle programó una conferencia casi al mismo tiempo que los cafetaleros realizaban su mitin en la plaza pública, se colocaron vallas en el corredor del Palacio de Gobierno para evitar que los cafetaleros interrumpieran con sus consignas. Es la lejanía que muestra con quienes buscan tener un diálogo para ser escuchados en sus demandas.



