La Biznaga Burra (Echinocactus platyacanthus), un cactus endémico de México, podría desaparecer en un máximo de cuatro décadas si continúa la extracción de ejemplares adultos reproductivos para la elaboración ilegal del dulce de acitrón, según advirtió Loraine Matias-Palafox, especialista en Evaluación de Especies Nativas de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Un estudio de 2014, auspiciado por la Conabio y realizado por las doctoras Cecilia Jiménez-Sierra y Loraine Matias-Palafox de la UAM-Iztapalapa, señala que la extracción del 50 por ciento de los individuos llevaría a estas poblaciones a la extinción en menos de 40 años. El informe 'Dinámica poblacional de cactáceas amenazadas' ya alertaba hace 12 años que en cuatro de 46 localidades visitadas (8.7 por ciento) la Biznaga Burra había desaparecido, debido a la colecta directa de ejemplares.
Las localidades donde se registró la desaparición son tres en Nuevo León (Doctor Arroyo y dos en Mier y Noriega) y una en San Luis Potosí (Guadalcázar). A partir de este estudio, en 2019 la especie pasó de 'Bajo Protección Especial' a 'En Peligro de Extinción' en la Norma Oficial Mexicana 059.
Actualmente, los únicos permisos de aprovechamiento son para el uso de semillas con fines de cultivo por parte de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA's) y Predios o Instalaciones que manejan Vida Silvestre en forma confinada (PIMV's), registrados ante la Semarnat. La especialista recomienda adquirir la Biznaga Burra solo en viveros o jardines botánicos autorizados que vendan cactus producidos en cautiverio.
Según datos de 2022, en México existen 47 UMA's y PIMV's registrados para el manejo de esta especie, distribuidos en estados como Baja California Sur, Ciudad de México, Guanajuato, Morelos, Estado de México, San Luis Potosí, Yucatán, Aguascalientes, Hidalgo, Puebla, Querétaro y Veracruz. Los registros más antiguos datan de 2008 en San Luis Potosí, y considerando que la Biznaga Burra crece entre uno y dos centímetros al año, estos sitios podrían tener ejemplares de hasta 40 centímetros.
La Biznaga Burra puede vivir hasta 400 años, como un ejemplar reportado en Tehuacán, Puebla, de casi cuatro metros. Además, sus flores amarillas aportan néctar valioso para polinizadores como abejas, mariposas y murciélagos; capta agua y promueve la recarga de mantos freáticos; brinda sombra a la fauna y retiene el suelo, evitando la erosión en zonas desérticas y semidesérticas.



