Un proyecto de conservación denominado Dos Mares busca establecer una nueva Área Marina Protegida (AMP) en Baja California Sur, con el objetivo de convertirse en una reserva de la biosfera bajo un modelo de coadministración. La iniciativa, impulsada por la asociación Depesca AC y apoyada por organizaciones como Pew Bertarelli Ocean Legacy, pretende abarcar al menos 15 millones de hectáreas para ser considerada efectiva a nivel internacional en la mitigación del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Gabriela Gómez, directora de FOMARES, señaló que la reserva incluiría una zona de amortiguamiento donde se permitirían actividades como pesca artesanal y deportiva, mientras que la zona núcleo tendría restricciones más estrictas. El proyecto también busca crear corredores marinos que conecten áreas protegidas en México y Centroamérica, como Revillagigedo, Galápagos, Cocos, Coiba y Malpelo, para conservar especies migratorias y ecosistemas críticos.
Actualmente, México cuenta con 38 áreas naturales protegidas en el mar, pero solo cuatro (Cabo Pulmo, Loreto, Espíritu Santo y Revillagigedo) tienen protección alta y efectiva. Dos Mares contribuiría a cumplir la meta internacional 30x30 de la ONU, que exige proteger al menos el 30% de los ecosistemas marinos para 2030; México se encuentra en el 22%.
El proyecto ha generado división de opiniones entre comunidades pesqueras y sectores turísticos, aunque sus promotores aseguran que es una iniciativa de la gente, liderada por pescadores artesanales y prestadores de servicios turísticos. El turismo representa el 40% del PIB estatal, y Baja California Sur es el tercer estado en importancia pesquera en México.
Para sensibilizar al público, se realizará un evento benéfico del 28 de febrero al 1 de marzo, donde a bordo de un catamarán se buscará a ballenas jorobadas mientras el bajista Garth Stevenson compone la música de Dos Mares. Los fondos recaudados se destinarán a la protección y monitoreo de la futura reserva. Gómez expresó su esperanza de que el decreto se concrete durante la administración de Claudia Sheinbaum, destacando el perfil ambiental de la secretaria Alicia Bárcena.



