La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que continúan las investigaciones para determinar el origen del derrame de crudo que afectó las playas del Golfo de México, y señaló que hay indicios de que pudieron ser varios eventos. Un grupo interdisciplinario, integrado por especialistas del gobierno federal y científicos de alrededor de 11 instituciones, analiza imágenes satelitales recopiladas desde inicios de año para identificar las causas.
Sheinbaum explicó que los trabajos son coordinados por la titular del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías, Rosaura Ruiz, y adelantó que los resultados se presentarán en una conferencia especial. Agregó que, de confirmarse alguna irregularidad, habrá consecuencias.
La mandataria destacó que desde el primer momento se activaron labores de contención y limpieza con participación de autoridades ambientales, la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que permitió retirar petróleo de las playas antes del periodo vacacional de Semana Santa. Aseguró que de haberse detectado riesgos sanitarios, el gobierno no habría promovido la actividad turística en la región.
Sheinbaum descartó que exista evidencia de que el crudo llegara a costas de Texas, Estados Unidos. El pasado 2 de marzo, autoridades municipales de Pajapan, Veracruz, alertaron sobre un derrame de hidrocarburo en la región. Dos días después, Greenpeace reportó presencia de combustible en 16 puntos costeros entre Veracruz y Tabasco. El 26 de marzo, un grupo interinstitucional informó que el derrame fue provocado por un barco no identificado y emanaciones naturales de dos chapopoteras de la zona.



