El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, generó polémica al referirse al asesinato de Lázaro Mendoza, ambientalista de la comunidad de Paramúen, en Salvador Escalante. Durante una rueda de prensa, el mandatario desestimó su labor como activista y lo describió como prestamista y productor de aguacate.
Lázaro Mendoza desapareció el 14 de abril mientras se dirigía a trabajar a una huerta. Su familia perdió contacto con él después de que realizara un reporte para Fragua Radio, donde colaboraba. La Fiscalía General del Estado confirmó el sábado que los restos encontrados en una camioneta calcinada correspondían a él, tras pruebas de ADN.
En la misma conferencia, Ramírez Bedolla diferenció este caso del de Roberto Chávez, defensor ambiental asesinado en Villa Madero el 12 de abril. Afirmó que “en el caso de Villa Madero sí se trata de un ambientalista; en el caso de Santa Clara del Cobre no”.
El gobernador aseguró que la Fiscalía ya actúa en ambos casos, con operativos en Villa Madero y una orden de aprehensión en Salvador Escalante. También declaró que “en Michoacán es donde más se avanza contra la impunidad”.



