La erupción del Volcán de Fuego, el más activo de Centroamérica, ha provocado la evacuación de al menos 500 personas y la declaración de alerta roja en tres departamentos de Guatemala. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) activó la máxima alerta ante la intensa actividad volcánica que comenzó el lunes y que continúa este martes.
Evacuaciones y refugios
Los pobladores de las aldeas El Porvenir y Las Lajitas, ubicadas en las faldas del volcán, fueron trasladados en autobuses a un salón comunal en el municipio de San Juan Alotenango, al este del volcán, una zona considerada de menor riesgo. En el refugio se instalaron camas improvisadas y muchas personas salieron de sus hogares con apenas ropa y alimentos.
Las evacuaciones se realizaron durante la noche del lunes, cuando el volcán incrementó su actividad, expulsando lava y columnas de gases y ceniza que superaron los 7,000 metros de altura. La Conred informó que la columna de ceniza se dispersa a altitudes de 5,000 a 6,000 metros, desplazándose hasta 130 kilómetros hacia el oeste, lo que representa un riesgo para la salud, los cultivos y los animales.
Alerta roja y zonas afectadas
La alerta roja se declaró en los departamentos de Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla, donde residen alrededor de 1.6 millones de personas. Hasta el momento, no se han reportado víctimas mortales, pero las autoridades mantienen la vigilancia ante el peligro de deslaves de material ardiente en los flancos sur del volcán, según el Instituto de Vulcanología (Insivumeh).
La caída de ceniza afecta a unos cinco municipios, y el Ministerio de Educación suspendió las clases en las comunidades cercanas al coloso. El aeropuerto internacional de Ciudad de Guatemala continúa operativo, y se reabrió la carretera que conduce a Antigua, el principal destino turístico del país.
Testimonios de los evacuados
Los residentes expresaron su temor ante la violencia de la erupción. Sonia Vásquez, de 50 años, habitante de El Porvenir, declaró a la AFP: "Ya nos acostumbramos a tener el volcán siempre activo, pero ahora sí fue demasiado". Por su parte, Alejandro García relató: "Salimos corriendo con miedo" al ver la lava descender por las laderas.
Lidia Ortiz, de 40 años, quien se encontraba en el refugio de Alotenango, dijo: "Si hubiera posibilidades de cambiar de casa pues estaría mejor, porque está uno con ese miedo de que como el volcán no avisa; en el rato menos pensado empieza a hacer erupción".
Llamado de las autoridades
La secretaria ejecutiva de la Conred, Claudinne Ogaldes, pidió a las familias en la zona de riesgo trasladarse voluntariamente a los albergues. "Encontrarán atención, acompañamiento y condiciones seguras mientras continúa la actividad volcánica", añadió en su cuenta de X. Desde la noche del lunes, la Conred mantenía la alerta anaranjada a nivel nacional antes de elevar a roja.
Historial eruptivo y actividad sísmica
El volcán de Fuego, de 3,763 metros de altura, ha tenido erupciones significativas en el pasado. La más devastadora ocurrió el 3 de junio de 2018, cuando arrasó una comunidad y dejó 215 muertos y una cifra similar de desaparecidos. En febrero de este año y en junio de 2025, hubo fases eruptivas que obligaron a evacuar a unas 800 personas. En 1932, una erupción lanzó cenizas que llegaron a El Salvador (a 125 km) y Honduras (a 175 km).
Durante la erupción actual, los vulcanólogos han registrado 34 sismos, la mayoría con epicentro en el océano Pacífico y en sectores cercanos a las costas de Escuintla. La fuente de lava alcanzó entre 200 y 300 metros de altura sobre el cráter, según el Insivumeh.
El volcán de Fuego es uno de los tres volcanes activos del país, junto con el Pacaya, al sur, y el Santiaguito. Las autoridades continúan monitoreando la actividad y piden a la población mantenerse informada y seguir las instrucciones de protección civil.



