El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que instruye a los bancos estadounidenses a reforzar la verificación del estatus migratorio de sus clientes, incluyendo a quienes realizan transferencias transfronterizas de bajo monto. La medida, anunciada el martes, podría afectar severamente el envío de remesas a México, según advirtió la especialista Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base.
En la orden, Trump argumenta que las transferencias de fondos de bajo monto han sido utilizadas para financiar terrorismo, narcotráfico, trata de personas y otras actividades ilegales. La administración estadounidense exige que los reguladores bancarios y departamentos gubernamentales busquen indicios de que personas sin estatus legal abren cuentas u obtienen préstamos o tarjetas de crédito.
Trump señaló que los análisis de tendencias financieras han revelado centros de actividad relacionada con fentanilo en Estados Unidos, vinculados a cárteles mexicanos, y que redes chinas de lavado de dinero han utilizado cuentas en EE.UU. para lavar más de 312 mil millones de dólares para organizaciones criminales. Por ello, considera necesarios programas sólidos de identificación de clientes y medidas de debida diligencia reforzadas.
Gabriela Siller explicó que las remesas representan el 5% del consumo en México y el 3.5% del PIB. En Estados Unidos residen aproximadamente 11.5 millones de mexicanos, de los cuales el 35% tiene estatus migratorio irregular, y se estima que estos migrantes envían cerca del 40% de las remesas que llegan a México. De materializarse un bloqueo, las remesas podrían desplomarse entre un 10% y 20% anual.
Un desplome del 20% en las remesas implicaría una reducción del 0.7% en el PIB de México, añadió la especialista. Aunque los migrantes podrían buscar alternativas para enviar dinero, sería inevitable una caída significativa en los flujos de dólares hacia el país.



